Volkswagen ID.4

Publicado el 31/01/2024
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Cuando ves un ID.4 te lleva a replantearte qué es un SUV. En origen eran coches con aspecto de todoterreno pero sin los lastres de su arquitectura. Desde luego, el ID.4 no recuerda ni de lejos a un 4×4 clásico, con sus líneas suaves y delicadas.

 

Que no parezca un todoterreno no es malo. Esa línea neutra ayuda a tener un coche para todos los públicos, que quizá fuese el objetivo de la marca. Como también es que lo asociemos, gracias a varios detalles a la familia ID.

El más claro, el frontal ciego, con faros LED delanteros (matriciales opcionales), unidos por una franja de la misma tecnológía. Tenemos una entrada de aire inferior, con un labio inferior en plata y otras laterales sin más cometido que el estético.

 

Más que de potencia, todo el mundo pregunta por la autonomía de las baterías. Volkswagen ofrece una sencilla de 58 kWh de capacidad (52 netos) y una más completa de 82 kWh de capacidad (77 netos). No ofrece solamente más km de autonomía, 518 km homologa, sino que puede cargarse hasta 100 kW en corriente continua, mientras que la pequeña, solo a 50 kW.

Puedes ver el ID.4 como un coche grande. Lo es, pero es un coche fabuloso para moverse por ciudad. Tanto por su sistema propulsor, como buen eléctrico, como por su confort de marcha y lo fácil que es de llevar. Te sientas en el asiento y el coche conecta por si solo el sistema de infoentretenimiento y está listo para activarse. Pisas el freno y colocas la posición D. Y a circular.